Si te preocupa la seguridad, ver a alguien actuar de forma insegura probablemente te provoque, en el mejor de los casos, cierta decepción. A menudo, especialmente para aquellos que pueden verse afectados por las consecuencias de ese comportamiento inseguro, la frustración y la ira serían la respuesta más probable.
Con toda razón.
Cuando llega el momento de decir algo, ya sea como intervención o como discusión a posteriori, hacerlo bien en esas circunstancias puede ser tremendamente difícil. Y una intervención airada probablemente cause más daño que beneficio.
Cuando sabes que ese es el caso, contar con una estrategia ayuda a garantizar que eso no suceda.
En cuanto a cómo es una estrategia exitosa, el primer paso es recordar lo que más importa:
- Lo primero es que nadie resultó herido, suponiendo que ese sea el caso.
- La segunda es que nadie resulte lastimado en el futuro.
Teniendo esto en cuenta, incluso cuando las emociones están a flor de piel, es probable que respondas mejor. Y, a menudo, unas pocas palabras que simplemente reconozcan lo que ha sucedido son más que suficientes para provocar un cambio.
Balmert Consulting
Noviembre de 2025