Comprender, reconocer, comunicar, gestionar, controlar.
De todas las palabras que se utilizan para describir el proceso mediante el cual sorteamos los peligros del mundo que nos rodea, “observar” quizá sea la más subestimada.
A primera vista, observar los peligros a los que podemos estar expuestos nosotros y nuestros colegas puede parecer sencillo: pensemos en una carga suspendida, a la vista de todos. Pero para observar bien es necesario conocer en toda su amplitud el mundo que nos rodea. Como define el Diccionario Oxford, observar significa “percibir o percibir (algo) y registrarlo como significativo”.
Vale la pena leer esa definición con más atención. La observación es en realidad un proceso de dos pasos, que requiere tanto percibir como registrar el significado.
Percibir un peligro como nuestra carga suspendida puede parecer la parte fácil; lo difícil es saber qué hacer para garantizar que nadie salga lastimado. Pero pensar que es tan simple como ver lo obvio sirve como distracción para identificar cosas que no lo son, como las que no se ven a simple vista, como la electricidad, o incluso la escalera que está inmediatamente detrás de alguien.
Luego está la segunda parte: considerarlo significativo. Es probable que la carga suspendida se considere significativa. ¿La escalera?
Dado que el conocimiento y la experiencia son invaluables para la observación, puede parecer una tarea inútil molestarse en pensar en observar mejor. Pero también es un proceso que se puede mejorar. Una forma sencilla de mejorar su proceso de observación es hacerse preguntas como:
- ¿Qué estoy buscando?
- ¿Qué más podría buscar?
- ¿Qué veo?
- ¿Qué me estoy perdiendo?
Balmert Consulting
Agosto de 2024
